Tres indefiniciones es un tríptico cerámico que se inscribe dentro de la serie Es natural, donde la escultura deviene un dispositivo de indagación crítica sobre las nociones de cuerpo, forma y materia. A través de una articulación matérica compleja —que combina barros de diferente naturaleza (terracota y blanco) y esmaltes aplicados en tensión—, las obras operan como fragmentos que interpelan las estructuras normativas de representación. El procedimiento de ensamblaje cerámico se aproxima a un gesto de collage escultórico, en el que cada parte conserva una autonomía matérico-estética sin disolver la unidad orgánica del conjunto.
Las piezas despliegan una poética de la inestabilidad: cuerpos que no aspiran a la totalidad sino que se manifiestan desde la fisura, la dislocación y la ambigüedad formal. En este sentido, Tres indefiniciones propone una revisión crítica del lenguaje corporal tradicional en la escultura, abriendo espacio a una lectura procesual, donde el cuerpo es entendido no como entidad cerrada, sino como devenir, como fenómeno material en tránsito. La obra, en su conjunto, plantea una tensión constitutiva entre la construcción y la erosión, entre la afirmación formal y su quiebre, articulando así una gramática de lo informe como estrategia de resistencia simbólica.
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Three Indefinitions is a ceramic triptych that forms part of the It’s Natural series, where sculpture becomes a critical tool for investigating notions of the body, form, and matter. Through a complex material interplay —combining clays of different origins (terracotta and white clay) and glazes applied in tension—, the work presents itself as a set of fragments that challenge normative structures of formal representation. The process of sculptural assembly approximates a ceramic collage gesture, where each part maintains material and aesthetic autonomy without dissolving the organic unity of the whole.
The pieces unfold a poetics of instability: bodies that do not seek completeness but emerge from fracture, displacement, and formal ambiguity. In this sense, Three Indefinitions offers a critical revision of traditional sculptural language, opening up a processual reading in which the body is not understood as a closed entity, but as a becoming —a material phenomenon in flux. The triptych stages a constitutive tension between construction and erosion, between formal assertion and its rupture, thereby articulating a grammar of the formless as a strategy of symbolic resistance.




